Saturday, May 30, 2009

Gotas de catsup de un viernes cualquiera

Ayer fui al Tim Horton's (a dónde más, si aquí es lo único que hay) por un large decaf double double, que no es más que el café negro espantoso del Timmy's con dos de crema y dos de azúcar (lo siento, pero aunque los canadienses se desgarren las vestiduras por el lugar, a mí el café de ahí NO me termina de convencer). Como me desespera tener moneditas, decidí pagar mi $1.17 con un billete de $10 y 17 centavitos exactos. Usé el Auto Drive con su fila larguísima, a mí se me hacía tarde pero me ganó la flojera de bajarme, ordené, pagué, recibí mi café y me arranqué... nada más que ya tres semáforos adelante me di cuenta de que no había recogido mi cambio. Mi café de $1.17 me salió en $10.17... me sentí tonta todo el día.

Hoy tocó que nos visitara el Timbit, que afortunadamente se porta bastante mejor. Hace tiempo compré un libro del Dr. Seuss para leérselo y antes de irse a dormir me pidió que le leyera el cuento de Yerlte the Turtle que va así:

On the far-away island of Sala-ma-Sond,
Yertle the Turtle was king of the pond.
A nice little pond. It was clean. It was neat.
The water was warm. There was plenty to eat.
The turtles had everything turtles might need.
And they were all happy. Quite happy indeed.

They were… until Yertle, the king of them all,
Decided the kingdom he ruled was too small.
“I’m ruler”, said Yertle, “of all that I see.
But I don’t see enough. That’s the trouble with me.
With this stone for a throne, I look down on my pond
But I cannot look down on the places beyond.
This throne that I sit on is too, too low down.
It ought to be higher!” he said with a frown.
“If I could sit high, how much greater I’d be!
What a king! I’d be ruler of all that I see!”

So Yertle the Turtle King, lifted his hand
And Yertle, the Turtle King, gave a command.
He ordered nine turtles to swim to his stone
And, using these turtles, he built a new throne.
He made each turtle stand on another one’s back
And he piled them all up in a nine-turtle stack.
And then Yertle climbed up. He sat down on the pile.
What a wonderful view! He could see ‘most a mile!

“All mine!” Yertle cried. “Oh, the things I now rule!
I’m the king of a cow! And I’m the king of a mule!
I’m the king of a house! And, what’s more, beyond that
I’m the king of a blueberry bush and a cat!
I’m Yertle the Turtle! Oh, marvelous me!
For I am the ruler of all that I see!”

And all through the morning, he sat up there high
Saying over and over, “A great king am I!”
Until ‘long about noon. Then he heard a faint sigh.
“What’s that?” snapped the king,and he looked down the stack.
And he saw, at the bottom, a turtle named Mack.
Just a part of his throne. And this plain little turtle
Looked up and he said, “Beg your pardon, King Yertle.
I’ve pains in my back and my shoulders and knees.
How long must we stand here, Your Majesty, please?”

“SILENCE!” the King of the Turtles barked back.
“I’m king, and you’re only a turtle named Mack.”

“You stay in your place while I sit here and rule.
I’m the king of a cow! And I’m the king of a mule!
I’m the king of a house! And a bush! And a cat!
But that isn’t all. I’ll do better than that!
My throne shall be higher!” his royal voice thundered,
“So pile up more turtles! I want ’bout two hundred!”

“Turtles! More turtles!” he bellowed and brayed.
And the turtles ‘way down in the pond were afraid.
They trembled. They shook. But they came. They obeyed.
From all over the pond, they came swimming by dozens.
Whole families of turtles, with uncles and cousins.
And all of them stepped on the head of poor Mack.
One after another, they climbed up the stack.

Then Yertle the Turtle was perched up so high,
He could see forty miles from his throne in the sky!
“Hooray!” shouted Yertle. “I’m the king of the trees!
I’m king of the birds! And I’m king of the bees!
I’m king of the butterflies! King of the air!
Ah, me! What a throne! What a wonderful chair!
I’m Yertle the Turtle! Oh, marvelous me!
For I am the ruler of all that I see!”

Then again, from below, in the great heavy stack,
Came a groan from that plain little turtle named Mack.
“Your Majesty, please… I don’t like to complain,
But down here below, we are feeling great pain.
I know, up on top you are seeing great sights,
But down here at the bottom we, too, should have rights.
We turtles can’t stand it. Our shells will all crack!
Besides, we need food. We are starving!” groaned Mack.

“You hush up your mouth!” howled the mighty King Yertle.
“You’ve no right to talk to the world’s highest turtle.
I rule from the clouds! Over land! Over sea!
There’s nothing, no, NOTHING, that’s higher than me!”

But, while he was shouting, he saw with surprise
That the moon of the evening was starting to rise
Up over his head in the darkening skies.
“What’s THAT?” snorted Yertle. “Say, what IS that thing
That dares to be higher than Yertle the King?
I shall not allow it! I’ll go higher still!
I’ll build my throne higher! I can and I will!
I’ll call some more turtles. I’ll stack ‘em to heaven!
I need ’bout five thousand, six hundred and seven!”

But, as Yertle, the Turtle King, lifted his hand
And started to order and give the command,
That plain little turtle below in the stack,
That plain little turtle whose name was just Mack,
Decided he’d taken enough. And he had.
And that plain little lad got a bit mad.
And that plain little Mack did a plain little thing.
He burped!
And his burp shook the throne of the king!

And Yertle the Turtle, the king of the trees,
The king of the air and the birds and the bees,
The king of a house and a cow and a mule…
Well, that was the end of the Turtle King’s rule!
For Yertle, the King of all Sala-ma-Sond,
Fell off his high throne and fell Plunk! in the pond!

And today the great Yertle, that Marvelous he,
Is King of the Mud. That is all he can see.
And the turtles, of course… all the turtles are free
As turtles and, maybe, all creatures should be.


Al terminar el cuento, le dije al Timbit, "verás Timbit, lo que este cuento nos enseña es que la opresión del pueblo a manos de las clases gobernantes lleva, inevitablemente, al descontento y la sublevación".

El Maple Pie me vio raro, y el Timbit dijo "hu?" Y se fue a dormir.

Good day...

Tuesday, May 26, 2009

Faltan 11 días

Ya les voy a contar sobre mi Verano Peligroso 2009, a ver si así Eve ya comenta de nuevo porque yo la extraño mucho, buuu.

Resulta que hace muchos años ya, creo que como siete u ocho, era yo una jovencita obsesionada con Francia a la que por fin se le hizo conocerla en 2001 y era tan feliz que no hablaba de otra cosa. Tengo dos primitas consentidas, que en ese entonces tenían siete y tres años, y no dejaba de contarles lo fabuloso que es París. No sé cómo se me ocurrió, pero le prometí a la más grande que cuando cumpliera quince años la llevaría de paseo a París con todo y su hermana.

Ese par de chilindrinas tiene una memoria prodigiosa y jamás olvidaron mi promesa, mientras más pasaba el tiempo más se emocionaban con la idea y hace unos cuatro años su mamá me llamó para decirme "si te vas a rajar, rájate ahorita porque mi hermano acaba de regresar de París y les contó su viaje y la Chilindrina 1 le dijo 'ay y qué, a mí mi prima la Galletita nos va a llevar cuando yo cumpla quince ¿verdad mamá?' Así que tú dices". Yo, que nunca me rajo, lo que hice fue abrir una cuenta bancaria dedicada únicamente a ahorrar para el viaje.

Así que este verano me voy con mis dos Chilindrinas y mi mamá a Europa. Al final decidimos ir a Francia, Italia y España durante algo más de dos semanas. Pero eso no es todo...

Cuando comencé a planear ya en forma el viaje todavía andaba entusiasmada con el Scone (aaaaaaay, el Scoooooone) y elucubraba la manera de poder fugarme a Inglaterra otra vez para verlo, pero luego todo se fue al demonio. De todos modos me quedó la idea de volver a Reino Unido ya que uno de los legados del Scone es que me interesó en un país que antes me daba igual, así que me puse a pensar en ir un par de semanas a explorarlo más a fondo.

Por aquellas fechas un día platiqué con mi mamá sobre la posibilidad de estudiar un curso en México o aquí. Mi mamá tuvo la fabulosa idea de que yo juntara todas las vacaciones que tengo para irme a Europa y luego a México para hacer algún curso de verano allá. A ella le emocionaba la idea de tenerme en casa por algo así como un mes, pero yo, como buena contreras que soy le dije "¡ya sé, mejor hago un curso de verano en Londres!"

Así que dediqué mis días a buscar mis transcripts, mandar solicitudes y todas esas cosas que uno hace para ingresar a una insitución educativa. Desde el principio elegí LSE ¿por qué? Porque soy bien institucional, me cae, y como TODO mundo va a LSE en la Mothership y el Gremio me convencí de que era lo correcto.

Lo siguiente fue pedirle a mi jefe que me dejara irme por 51 días con sus noches a lo que accedió sin reparo, dicen las malas lenguas que despotrica por los rincones, pero pues para qué me dice que sí entonces ¿no? Ni modo, la Mothership también dijo que sí así que au revoir.

Por las mismas fechas en las que fui a la tortura a México en marzo me llegó mi carta de aceptación y empecé el triste proceso de desangrarme financieramente... adiós ahorros, se me van casi completitos en este viaje de quinceañeras a bordo/curso de verano, pero no importa porque si hay algo en lo que no escatimo, además de zapatos, es en viajar, así que aunque me quede con medio centavo en la bolsa, estoy muy contenta.

Extrañamente, no he hecho listas, itinerarios detallados e inflexibles ni he empacado. Lo que pasa es que el proyecto de fin de año, del que luego les contaré (jijiji, mis secretos no terminan) me tiene muy ocupada y cansada, ya no me queda tiempo para más, pero ya lo encontraré.

Hoy empieza la operación "Una sola maleta a lo que de lugar", deséenme suerte para llevar una sola maleta para dos meses cuando en general llevo dos para una semana... auch.

¡Conteo regresivo!

Monday, May 25, 2009

Cambio de libro

Estaba releyendo 100 años de soledad y era feliz, pero últimamente han pasado varias cosas que me guiaron a otro libro, así que tuve que mandar a García Márquez a descansar para empezar Misogyny: The World's Oldest Prejudice, el cual no, no fue escrito por una vieja histérica traumada sino por Jack Holland, quien construyó su carrera escribiendo sobre el conflicto en Irlanda y cuya última obra versó sobre esa mitad de la población mundial que sigue oprimida en la mayor parte del mundo.

Me devoré el primer capítulo pensando que, en efecto, tengo mucho de qué estar agradecida, vamos, por lo menos no nací en Afganistán, pero el hecho de que me dejen estudiar y vestirme como quiera no debe cegarme ante el hecho de que me rodean hombres que, si yo fuera hombre también, me describirían como valiente, galán, libre de prejuicios y buscador del equilibrio profesional y personal, pero como soy mujer me reducen a estúpida y liviana.

El Don prejuicios de hace un par de meses volvió y con más furia que antes, creo que me odia porque mi más grande error es haber nacido con útero, pero pobre, porque es lo que menos cambiaría de mí.

Wednesday, May 20, 2009

Take me out to the ball game

Superé la devastadora pérdida de mi GPS comprándome uno nuevo, no por berrinche ni mucho menos sino porque mi sentido de orientación está averiado severamente y me es imposible llegar del punto A al punto B sin perderme. Para que se den una idea, les diré que mi vecino de enfrente tiene un faro miniatura, hooooorrendo y de súper mal gusto, en su jardín el cual me sirve de referencia para entrar a mi casa; un día lo quitó, yo creo que para lavarlo, y yo nomás no encontraba mi casa porque se me había quedado cuadras atrás... imagínense.

La pérdida del CD de Pandora la veo como una señal más de que debo de dejar el drama atrás, ya basta de pasar mis mañanas llorando rumbo al trabajo mientras canto "Cómo te va mi amor". La pérdida del de los Backstreet Boys la veo como una señal de que eso es lo que pasa cuando satisfago mis gustos culposos, yo nunca había tenido un disco de los BSB, ni cuando era adolescente, porque me daba pena, y vean lo que pasa cuando a una le sobran 9 dólares y mucho tiempo. Lo que me da mucha risa es que, si el ladrón es adolescente tal como dice la policía, ha de estar pensando "¡¡¡wooooooooow, los BSB, esa sí que es una banda antigua!!!" Qué ruca estoy.

Así que con GPS nuevo y sin Pandora ni BSB, ayer me fui a Detroit invitada por dos amigas del changarro de allá para ir a un partido de béisbol. Usualmente, cuando iba a Detroit me quedaba a dormir en casa de alguna amiga y me regresaba temprano a Tomatito, pero ahora ya no se puede porque el Maple Pie dice que me extraña. Eso me puso a pensar en que sin darme cuenta me volví muy independiente en estos años que llevo viviendo sola y a veces me cuesta mucho trabajo aceptar que eso pueda acabar pronto y para siempre; ya no más "mmmmmm, estoy aburrida, tomaré una maleta, dinero y el pasaporte y a ver a dónde me voy". Unas cosas por otras.

El camino a Detroit es corto aunque a mí siempre se me hace largo y aburrido, así que siempre lo uso para cantar a todo pulmón acompañada de mi fiel Iphone. Apenas llegué a Detroit de inmediato nos fuimos al estadio. Ay el beis, en palabras de una de mis primitas consentidas "en los partidos de beis te la pasas padrísimo, pero el juego es súper aburrido", muy sabia ella a los 10 años cuando íbamos a los partidos de los Atlanta Braves a comer pizza de queso kosher(porque yo era vegetariana) y tomar limonada (porque yo no bebía cerveza). En esta ocasión, la verdad, fui a comer hot dogs y nachos y más limonada (aunque ahora sí me gusta la cerveza, por ahora no puedo tomarla) y a cotorrear con mis amigas, del juego ni me acuerdo bien, pero ganaron los Tigres, eso sí.

El regreso, igual de largo y aburrido pero ahora completamente oscuro me llevó a mi casita y al Maple Pie, quien había jurado que no podría pegar ojo hasta que yo llegara y quien roncaba serenamente cuando entré al cuarto... qué ternura.

Tuesday, May 19, 2009

Oh, the irony...

Crecer en la Ciudad de México hace que las anécdotas sobre robos y demás crímenes, algunos por demás espantosos, sea, tristemente, algo normal, algo de cada día con lo que aprendes a vivir.

Mi pasión desenfrenada por mi país y mi ciudad hace que a veces me hierva la sangre cuando la gente le tira lodo, cómo me cae mal la gente que vive aquí y dice "yo jamás volveré a México" como si de sólo nombrarlo les salieran ronchas, como si por vivir en otro lado se les quitara la cara de nopal y el acento marcado. Sin embargo, debo admitir que a mí en México nunca me pasó nada y quizá por eso no entiendo a la gente que le guarda rencor; afortunadamente yo no sé lo que se siente que un extraño tome lo que es mío por la fuerza y sin ningún derecho... o bueno, no sabía.

Cuando leo las estadísticas de crimen de lugares como Tomatito las encuentro ridículas, que cinco homicidios al año (todos pasionales, por cierto), que un robo sin violencia al mes, que un robo a mano armada cada dos años. A veces me dan ganas de reirme cuando la gente dice "ay qué horror, ya no se puede vivir aquí, dicen que en lo que va del año, se han metido a robar a dos casas en el el Condado".

Pero la risa se me quitó cuando pasé a formar parte de las estadísticas ridículas.

Este fin de semana tuve la visita de un alto mando, así que anduve de un lado para el otro, visitando no uno, no dos, sino cinco invernaderos enormes y aburridos (todos los jitomates y los pimientos son iguales, no importa cómo se llame el invernadero), caminando por sus chorrocientas hectáreas y respirando el olor nauseabundo del jitomante; me tocó participar en esas cenas y desayunos y comidas aburridas en donde todo mundo quiere quedar bien con el alto mando; me tocó ver que las señoras desquehacereadas se emperifollan como si fueran a conocer al Rey de Suecia cuando se les avisa que el alto mando va a hacer una reunión para conocer a la comunidad (que ellas interpretan no como la comunidad en su conjunto sino como su grupo de amigas que ellas consideran de suficiente clase como para invitar a tal evento), fue espeluznante ver la verborrea que se cargan y la gran frustración en la que deben vivir que hace que sientan la enorme e irrefrenable necesidad de adornar hasta sus más ínfimas gracias ("ay es que verá, yo canto, yo bailo y hago trutrú", "yoooooo estudié en el Teeeec de Monterrey y soy así y asá, el talento que el mundo esperaba") y que deberían terminar con un "pero a pesar de ser la octava maravillaaaaaaaa, dejé mi gran y promisorio futuro como reina del universo por el poderrrrrrr del amorsss... y un pasaporte canadienseeeee". Yo me quería dar un tiro cuando escuché a una decir "soy de Acapulco, lo podrá usted ver por mi color de piel, ay sí, fíjese que tooooodas mis amigas canadienses me envidian mucho por eso y todo el tiempo me dicen 'ay nosotras que tanto gastamos en camas de bronceado y tú lo tienes natural' ay sí pobrecitas", no en medio de una conversación uno a uno con el alto mando (lo cual de todos modos hubiera sido MUY inapropiado) sino, por qué no, enfrente del alto mando, su comitiva, los del changarro y las demás viejas argüenderas durante una parte del evento en la que se les dijo claramente que se presentaran de manera muy breve porque contábamos con media hora para presentar a 25 personas más el mensaje que el alto mando quisiera dar. TRÁGALA TIERRA.

Obviamente no faltaron los comentarios tarados como "yo amo a México con todas mis fuerzas, es mi pasión, el motor que me da vida, ay pero jamás jamás regresaré porque ay no qué horror, uuuuy no, para como están las cosas, ash". Yo de verdad le di gracias a mi madre santa, a mi padre maldoso y a mi familia revoltosa por haberme dado más criterio que el pedazo de cacahuate que tiene ese grupillo. Pena ajena.

Y de la mafia italiana de los invernaderos de aquí mejor ni les cuento, no vaya a ser.

Total que llegué muy tarde a la casa y muy, pero muy cansada, así que se me olvidó guardar mi GPS en la guantera y caí como piedra en mi cama.

Al otro día salí tempranísimo y me subí a mi coche para de inmediato regresar a la casa y decirle al Maple Pie "¿por qué revolviste todas mis cosas en el coche?". Ante su cara de "what the hell are you talking about?" decidí tomarlo de la mano para regañarlo como niño chiquito así de eso no se hace niño pelado, pero seguí sin obtener respuesta. Entonces le dije "and where is my GPS???" y entonces todo estuvo claro para el Maple Pie "ooooooooooooh, you were broken into and you were ROBBED!!!" Si creen que lo dijo en tono de preocupación déjenme corregirlos de inmediato, se estaba burlando de mí.

"Te dije que guardaras siempre tu GPS porque luego los roban los adolescentes para cambiarlos por droga". Ash, a mí eso me sonaba tan ridículo en un pueblillo como este que jamás le di importancia.

Llamamos a la policía y nos dijeron algo que en serio me hizo pensar que mejor le llamáramos a unos judas en México: "sabemos bien quién es, sabemos por qué lo hace, pero como no lo hemos atrapado en el acto, no podemos hacer nada"... inútiles comedores de donas.

Y así, perdí mi hermoso GPS, pero eso no es lo peor, también mi colección de CD's del auto sufrió bajas: me volaron el Soundtrack de Mamma Mía, el de éxitos de Alanis Morissete y, agárrense:

El de éxitos de Backstreet Boys y el acústico de Pandora.

Aparte de ratero, naco.

Sí, tengo un disco de los BSB y uno de Pandora y queeeeeeeeeeeeee.

Monday, May 18, 2009

De luto

El Maple Pie se burló un poquito de mí porque lloré cuando leí que se nos fue Mario Benedetti, pero ya les conté en este post hace poco por qué lo amo.

Él mismo lo dijo, "la muerte es una traición de Dios", así que este blog traicionado está de luto hoy. ¿Será que con él tengo que enterrar esa frase de "Te quiero" que por años me dedicó CJ? Yo creo que sí.

Antes del minuto de silencio, que se repita Pausa:


De vez en cuando hay que hacer
una pausa

contemplarse a sí mismo
sin la fruición cotidiana

examinar el pasado
rubro por rubro
etapa por etapa
baldosa por baldosa

y no llorarse las mentiras
sino cantarse las verdades.

Thursday, May 7, 2009

De mapaches y otros menesteres (¡ahora con fotos!)

El miércoles se tuvo que ir Tempurita, terminó de reventar el asunto con el Maple Pie. Yo me puse muy triste porque no quería que se fuera así y porque estoy segura de que va a terminar haciendo exactamente lo que yo no quería, pero no soy su mamá y aunque se porte como quinceañera tiene 24 años y debe aprender a madurar y a tomar buenas decisiones en su vida. El Maple Pie ya no aguantaba que entrara y saliera a su antojo sin avisar y que estuviera haciendo, desde su punto de vista, tantas tonterías. Quisimos tener una conversación civilizada con ella, pero el Maple Pie terminó explotando muy feo. Yo me sentí muy mal, pero finalmente, aunque no fue la forma, sé que tiene razón y no puedo contradecirlo en algo en lo que está solicitando mi apoyo. En fin, espero que Tempurita no se desaparezca del todo y que la pueda ver pronto, aunque quién sabe, porque como siempre, dijo que me iba a llamar y no lo hizo.

Mi mamá dice que eso siempre nos pasa en la familia por nuestro instinto bizarro de andar recogiendo gente y metiéndola en nuestra casa, a veces uno se equivoca y las cosas salen mal a pesar de que la intención fue buena y ni modo, así sucede. Yo no me arrepiento, Tempurita necesitaba un lugar para quedarse y yo se lo ofrecí a cambio de absolutamente nada más que la promesa de que se pondría a estudiar y haría lo mejor para sí misma. No concuerdo con sus decisiones, pero son suyas y lo único que espero es que no terminen lastimándola, es todo. Lo que sí es que espero que tome mi consejo de aprender a escuchar porque cuando uno intenta discutir con ella siempre interrumpe y comienza a defenderse y no deja que le digan nada (de ahí que el Maple Pie se exhasperara como lo hizo). Siempre hay que aprender a reconocer cuando nos equivocamos para intentar mejorar.

A pesar de tan feo miércoles, el jueves fue un día muy feliz porque por fin vi a alguien que tenía ganas de conocer, ya luego les contaré. De regreso a la casa el Maple Pie me dijo que lamentaba informarme que tenemos un inquilino incómodo en la casa, yo primero pensé "oh pues, pero si ya se fue ayer hombre, ya supéralo", pero no, según él, se trataba de una zarigüeya o tlacuache, creo que son lo mismo que no estoy segura, aquí les dicen possums, aunque creo que el término correcto es opossum.

Yo amo a todos los animales, pero las zarigüeyas me dan terror porque para mí no son más que una ratota, esa cola anillada me da pesadillas nomás de imaginármela, y además son malas, malas y violentas, así que el Maple Pie y yo sabíamos bien que no podíamos dejarla vivir de a gratis en el techo de la cochera. Entonces, el Maple Pie llamó a Animal Control y a otros lugares para ver si alguien venía a sacarla del nido que ya había hecho. Al final resultó que todos nos cobraban 150 dólares para atraparla y dejarla ir en otro lado, por lo que el Maple Pie me dijo "hell no, I'll be right back" y salió con un cuchillo.

Yo lo perseguí con lágrimas en los ojos diciéndole que es pecado matar animalitos aunque estén feos y sean malos y que su espíritu nos perseguiría por siempre y nos jalaría los pies en la noche, pero no me hizo caso así que yo me metí a la casa preguntándome con qué clase de monstruo me había involucrado. Cinco minutos después regresó con carita de pena diciéndome "of course I can't kill it, I was just frustrated because we are not paying to get rid of it". Ideó entonces un mecanismo bizarro para asustar al inquilino y hacerlo saltar en un bote enorme de basura el cual se cerraría automáticamente dándole la posibilidad al Maple Pie de llevarse el bote a algún otro lado a dejar en libertad al animalito. Cuando vi las sillas, escobas, el bote de basura y no sé cuántas más cosas acomodadas en el piso listas para la acción no pude evitar reirme porque todo parecía un plan de esos malérrimos de caricatura, pero no dije nada.



No me pregunten cómo pero el plan cucho del Maple Pie funcionó a medias y en el bote de basura cayeron dos bebés, pero no zarigüeyas sino mapachitos, y pudimos ver a la asustada mamá asomándose con cara de what the hell??!!



Obviamente nos sentimos mal por haber irrumpido en el nido de tal manera así que pasamos toda la tarde tratando de averiguar cómo mantener vivos a los mapachitos. Según leímos, su mamá ya no los iba a querer porque los tocamos, así que estábamos muy preocupados por su futuro. Al final el Maple Pie les hizo una camita afuera cerca de donde estaba su mamá con un foquito para darles calor y con comidita.

Antes de irnos a dormir le pedí que si les pasaba algo me mintiera vilmente porque yo no podría soportar saber que teníamos las manos llenas de sangre de mapache bebé.

Esa misma noche el Maple Pie me dijo que fue a checar a los bebés y a la mamá y que ya no estaban los bebés y la mamá estaba en el nido otra vez, por lo que seguramente los había rescatado y los tenía con ella de nuevo. Dice que los vamos a dejar en paz unas semanas en lo que los bebés crecen un poco más y después otra vez elaborará su plan marca Acme para sacarlos de donde están y llevárselos a otro lado a la libertad.

Será que...

a. El Maple Pie me mintió vilmente y tenemos las manos teñidas de sangre.

b. La mamá mapache bajó del nido y rescató a sus bebés y ahora viven felices otra vez en el techo de la cochera hasta nuevo aviso.

Wednesday, May 6, 2009

Estrógeno vengador

Que conste que yo advertí que andaba bipolar, no es mi culpa, lo juro, es el estrógeno que me enloquece, lloro por los rincones a la menor provocación y luego maldigo al prójimo por nimiedades sin sentido.

El domingo, por ejemplo, rentamos Marley & Me, lo que se tradujo en una verdadera tragedia en mi vida porque lloré sin parar de principio a fin. El Maple Pie reía de ternurita y no podía creer que la condenada película me tuviera tan triste incluso horas después de haberse acabado, pero es que es muy triste, muy muy triste, yo no sé a quién se le ocurrió esa historia tan desgarradora, snifff.

El Maple Pie tomó entonces la decisión de que yo ya nunca tendré derecho a escoger película alguna, I knew it, dijo, I should've known that nothing good could've come from a movie with Jennifer Aniston and Owen Wilson, ay, a veces es tan chistoso el güerejillo.

Para contentarme, me llevó de regreso a Blockbuster y él escogió Bride Wars que para que me riera mucho, pero no, oh no, otra vez todo fue un mar de lágrimas en la sala por ahí en una parte donde dicen algo así como que a veces la persona que más te va a querer y entender y apoyar no es tu pareja sino tu mejor amiga... ay, y yo lloré porque me acordé de Bob y de lo mucho que la extraño, snifff.

Por lo tanto, dice el Maple Pie que mejor ya no vamos a rentar películas y punto.

Sin embargo yo no sé de qué se queja, yo pienso que es mejor que llore a que mi ira explote a la menor provocación, bueno, no, tampoco soy tan mala, lo que pasa es que últimamente la gente y las cosas andan muy irritantes y eso no es mi culpa.

Por ejemplo, el otro día estaba manejando hacia la casa con el Maple Pie cuando el coche de adelante prendió su direccional para dar vuelta y yo dije "I hate when people turn!!!!" El Maple Pie me miró desconcertado y quiso saber por qué, "BECAUSE!!!" Fue mi enfática respuesta y es que en verdad ¿qué le pasa a la gente desconsiderada que quiere dar vuelta cuando yo quiero seguirme derecho? Ash...

Y qué me dicen de hoy en la mañana, cuando salí rumbo al trabajo y vi el jardín frontal de la casa y exclamé "stupid grass!!!" El Maple Pie quiso saber por qué mi repentino odio al pasto y yo sólo dije "because... it's... shut up!!"

Lo bueno es que tanto llanto y tanto coraje me cansan mucho, así que ahora me duermo algo así como a las 8 pm, qué bueno por el Maple Pie que entonces ya nada más tiene que aguantarme durante las horas que no estoy dormida, o trabajando, o comiendo o en el baño...

Tuesday, May 5, 2009

Llegó la hora

O más bien llegó hace mucho tiempo, pero yo me resistí a aceptarlo del todo, esta vez, sin embargo, sé muy bien que ya no hay prórrogas ni pretextos, es hora.

Ya pasó un año desde el día que te dije adiós sin decírtelo de frente, cuando me desaparecí por meses tratando de curarme de ti, cuando empezó todo este calvario que ha sido desprenderme de la idea de nosotros. Ya pasaron muchos meses desde aquella etapa donde hablábamos frecuentemente, insinuándonos que algún día todo iba a volver a estar bien, haciendo como si sólo se tratara de un ataque de rebeldía de mi parte y de uno de alejamiento de la tuya, una fase de locura donde yo vengaba tu desamor buscándolo en otros lados.

Ya pasaron ocho meses desde aquel día en que te vi en México para decirte que ya no más, que ya por fin había conocido a alguien, de aquél día en que casi te desmayas, en donde por primera vez vi verdadero dolor en tus ojos y no me importó, de cuando prometiste que me recuperarías a cualquier costo. Ocho meses de que comenzaran las llamadas, las flores y las cartas tardías, las promesas a destiempo, tu total desesperación y mi indiferencia.

Ya pasaron siete meses desde la primera vez que veniste a mi casa en Canadá, a pedirme perdón, a pedirme una segunda oportunidad, a ofrecerme todo cuanto siempre quise y que ya no me sabía igual aunque seguía dudando porque siempre te quise y no sabía qué hacer.

Ya pasaron seis meses desde la segunda, y última vez que veniste, cuando la pasamos tan bien juntos, cuando lloré pidiéndote que si no regresábamos no me quitaras tu presencia de mi vida, cuando me abrazaste fuerte la madrugada que te marchaste pidiéndome que fuera feliz y pidiéndole a Dios que me bendijera mientras yo seguía dormida y sólo podía oir tu voz entre sueños.

Ya pasaron cinco meses desde que decidiste dejarme de querer y de buscar porque me había vuelto a ir a Inglaterra persiguiendo un espejismo que terminó por desilusionarme una vez más. Cinco meses de que me hicieras sentir como si me hubiera chupado el diablo, de que me comenzaras a tratar con indiferencia y hasta a rechazarme. Cinco meses de que yo fuera entonces la que quisiera estar otra vez contigo, lo que, como siempre, significó que entonces tú no quisieras.

Ya pasaron tres meses de que yo recordara nuestro aniversario y llorara porque tú hiciste como si nada, de que te pidiera otra vez que me dejaras en paz a menos que en serio quisieras regresar, tres meses de que no llamaras nunca más, tres meses de que yo fuera quien te buscara a veces por teléfono o por correo, con una pizca de esperanza a veces, no queriendo soltar del todo.

Ya pasaron tres semanas desde aquél día en que una punzada en el estómago me dijera que tú ya estás con alguien más, que ya se te pasó del todo, que ya nunca vas a regresar, de volver a llorar como siempre.

Y ya pasó una semana desde la última vez que hablamos, desde que decidí que si tú ya habías sido capaz de olvidarme, yo merezco olvidarte también, sobre todo porque ya tengo una razón más para hacerlo, una que no me deja ver hacia atrás sino que me pide ver sólo hacia adelante. Una semana de ir aceptando poco a poco que por mucho que yo quiera, no va a ser posible tenerte en mi vida de ninguna manera, ni como amigo, ni como nada, sino que sólo tendrás que ser un recuerdo, un fantasma en mi vida, que con el tiempo se irá desvaneciendo por mucho que a mí me duela.

Dime flaquito ¿cómo hiciste para enterrarme? Porque yo sé que debo, pero no puedo del todo, todavía me cuesta mucho trabajo ver una vida sin ti. Dime cómo se hace para seguir adelante como si nada, para no sentir nostalgia, para dejar de llorar cuando me invada tu recuerdo.

Yo trato de ver que ya pasó mucho tiempo y que es hora de aceptar de una buena vez que ya es hora de soltar la última hebra que queda pendiendo y aún así me duele. Bob dice que no te mereces ese lugar tan alto en que te tengo, yo no te puedo poner en otro, para mí, a pesar de todo, eres el más guapo, el más cariñoso, al que más he querido, el mejor amigo, el mejor músico, el mejor a secas.

Sé muy feliz flaquito, yo no te guardo rencor, al contrario, te sigo queriendo mucho. Me pesa mucho saber que no seré yo la que disfrute de una vida a tu lado, que no seré tu esposa ni la mamá de tus hijos, pero no me queda más que seguir adelante con la mía, que ya volvió empezar, que se merece toda mi atención y que no se merece que yo te siga llorando.

Sé muy feliz flaquito, sonríe mucho y nunca dejes que el miedo te haga volver a lastimar a quien te quiere, no temas, vive al límite, disfruta todo. Te mando un beso, un abrazo muy fuerte y ese pedazo de corazón que te corresponde desde hace nueve años, yo ya no lo puedo tener, te lo regalo.

Sunday, May 3, 2009

Odio jarocho reloaded

Ya se me estaba pasando el coraje contra la Concubina y comenzaba a tornarse en una indiferencia amargosa, pero tenía que salir con su mariconada:

http://eleconomista.com.mx/notas-online/politica/2009/05/02/sre-recomienda-%E2%80%9Cevitar%E2%80%9D-viajes-china

http://www.guardian.co.uk/world/2009/may/03/china-quarantines-mexicans-swine-flu

Atropellos contra mis paisanos, medidas claramente discriminatorias y sin fundamento... ya se me hacía raro que no te pusieras estúpida, pero bravo, nunca me decepcionas, eres una verdarera pendeja.

Desde aquí porras a mis desvelados y súper ocupados amigos que todavía la tienen que aguantar.

Saturday, May 2, 2009

¡Sobreviví al Timbit Weekend!

No libre de raspones, debo confesar, pero el mal humor de mi Maple Pie no se debió a algo que yo hice o algo que hizo el Timbit, sino a chorro mil cosas que hizo nuestra hija adolescente tardía. Yo veo que esto se va a poner feo, pero como ya me cansé de andar correteando a todo mundo, de servir de intermediaria y mediadora y de aguantarle a todos sus berrinches, que le hagan como puedan y que se agarren del chongo si así debe ser.

En la mañana se estaban fastidiando con que si tú me viste feo y si no me pasaste la crema y que si no sé qué mientras el Timbit y yo compartíamos mermelada, así que después de desayunar yo mejor me fui al spa (muajaja).

De regreso fuimos a un peting zoo al que yo me negaba a ir ayer, pero hoy no me quedó de otra. Me la pasé más o menitos, si bien amo a los animales, no sé por qué esta vez todos me daban escalofríos... muy raro, sobre todo considerando que eran animales "tan exóticos" como cabras, venados, pericos e iguanas.

Igual me la pasé increíble, con todo y que me he estado sintiendo mal, entre mil cosas raras, me muero de sed todo el tiempo y mi olfato se ofende con aromas que antes amaba.

Ahora me toca dedicarme a uno de mis pasatiempos favoritos: limpiar el baño hasta que quede impecable; ya luego a ver películas y dejar que el Maple Pie le de rienda suelta a la imaginación en la cocina.