Thursday, April 2, 2009

Ya volví en mí (México 2009, parte I)

Estaba muy ocupada durmiendo, pero ya regresé. Llevaba, si no me fallan las cuentas, como dos meses sin dormir bien; quisiera poder decir que no dormía de tanto estudiar, pero la verdad es que no, estaba muy ocupada comiendo, bebiendo, riendo y disfrutando de mis amigos canadienses, del Maple Pie y después de México, mi familia y todos los amigos que vi allá.

Y para qué más que la verdad, estaba algo ocupada pensando en el horror que es darte cuenta de que algunos de los que te rodean son lobos disfrazados de ovejas, chusma, chusma. Pero ese es otro tema del que después escribiré, por ahora el turno es de México.

Me fui cansada y nerviosa, pero también me fui un poco triste de tener que dejar al Maple Pie solito por una semana, pero ni modo, definitivamente es demasiado pronto para llegar a mi casa y decir "mira lo que me traje papi", no, no es momento de provocar embolias en el Dr. de los Bigotes.

Para no tener ataques de pánico en el avión, y a falta de Tafil que mi mamá ya no me da quesque porque ya no es como antes que volaba catorce horas seguidas y que porque qué tal que me vuelvo toda una junkie elegante (por un Tafil cada seis meses) y que no sé más cuanto, tuve una muy brillante idea: No dormir toda la noche y dedicarla a jugar cartas, comer pizza y beber vodka con el Maple Pie, la Tempurita y el Pirate Sushi.

Mis ideas son las mejores... en teoría por lo menos. ¿Alguna vez han estado apanicados, con dolor de estómago, con dolor de cabeza y a punto de caerse de sueño, todo a la vez? Se siente MUY feo, no lo recomiendo.

Con todo y todo llegué sana y salva a México en cuya Terminal 2 del aeropuerto se hizo realidad una de mis peores pesadillas: me dejaron plantada.

Ahí iba yo saliendo en actitud de diva esperando las sonrisas y abrazos de mi familia conmovida, casi casi abriendo los brazos y exclamando "ya llegué, México" cuando de repente... crrrriiiiiic cri crrrrriiiiic cri (grillitos)... NADIE. Me habían dejado vilmente plantada, qué oso, qué horror. Discretamente me dirigí a un rinconcito a realizar la llamada más cara de mi vida (de mi celular de Tomatito al celular de mi mamá) para encontrarme con un "¿ya llegaste? ¡Ay nooooooo! Es que mira, no, lo que pasa es que, ay, pues se nos hizo tarde, ay es que si vieras el tráfico, y luego, pues querías barbacoa, entonces, pues, ay, es que pasamos por ella, pero se me olvidaron las tortillas, ay no, me va a regañar tu papá, es que bueno, pero ahí vamos"... sale pues.

Pero el "ahí vamos" fue una mentira vil porque media hora después recibí una llamada donde mi muy angustiada madre y mi muy irritado hermano se arrebataban el teléfono, la una diciendo
"¡¡es que me equivoqué de terminal pero ahorita voooooooy!!"
, el otro diciendo "¡nooooooo, vente en el trenecito ese, es más rápido!". Aich, mi comité de bienvenida apesta, al final me tuve que ir en el trenecito a la otra terminal en donde mi mamá me recibió con un "por favor no te enojeeeeeeeeees, yo te quiero, te lo juro que te quiero". Extrañamente, el disgusto se me pasó en cuanto mi mamá me abrazó (ay soy tan tierna yo) y nos pudimos ir a comer barbacoa con mis abuelitos, mi hermano y su novia y mi papá.

Me sorprendió mucho ver tan bonito todo, a veces cuando mis amigos o mi familia me comentan que la ciudad es un caos y que ya no se puede vivir en el DF me empiezo a imaginar una ciudad gris, llena de ruido y de una masa sin forma de coches y gente donde todos se ven con desconfianza, donde todos tienen miedo, donde todos están de malas, que poco tiene que ver con la ciudad en la que crecí y la ciudad a la que regresé. Lo vi todo tan soleado, tan amigable, tan lleno de vida... amo mi ciudad.

Nota aclaratoria: Sí, ya sé que yo no sé nada porque yo no he vivido en México desde hace cinco años, y yo no entiendo, y yo no veo, y yo no puedo opinar, y yo mejor debería de callarme porque yo no manejo dos horas diario para llegar a mi trabajo, y yo no vivo en medio de la inseguridad, y si vi soleado es porque vivo con los pingüinos en Canadá, y blablabla, pero este es MI blog así que yo puedo escribir lo que yo quiera, sale, bye.

En fin, como decía, amo mi ciudad y a su gente, y amo la barbacoa que compró mi mamá. No bien terminé de atascarme cuando revisé mi agenda para la semana... estaba totalmente llena empezando por ese mismo día, sábado en el que iría a bailar salsa con mis amigos, en especial con a quien llamaré desde ahora el Comeback Kid, suyas habilidades dancísticas extrañaba desde hacía tiempo ya porque la última vez que fuimos a bailar yo estaba recién operada de la nariz y a la tercera vuelta me marée y vomité (afortunadamente no encima de él) por lo que tuvimos que seguir bailando despacito.

Esta vez la historia fue diferente y bailé y bailé hasta las 3.30 o algo así con mis amigas y amigos, y con mi prima la Mack. Qué feliz fui, aunque debo confesar que extrañé mucho al güero y su arritmia, pero igual me divertí. A la salida, fui aún más feliz porque fuimos a comer tacos... definitivamente como México no hay dos.

Mi loca semana había comenzado muy bien, pero se iba a poner aún mejor.

3 opinaron que:

Tadeo Berjón said...

no nos puedes dejar mucho yiempo con la frase "se iba a poner mejor", queremos la siguiente parte ipsofacto! ;-)

raziel said...

Me encanto el "sale, bye".

Por alguna razon yo prefiero alcanzar a mi gente a que ellos vayan por mi. Tal vez porque mi familia es un desastre. No tienen noción del tiempo e ignoran la información que tienen, sin olvidar que confunden las indicaciones.

Y aunque yo amo a la cd. de México preferiría no tener que vivir en ella y sólo vistarla.

Arte said...

jajajajajajaj mi mamá es de ese tipo tambien!
Voy a comentar aqui de toooodo lo de México pa matar tres pajaros de un tiro..
Que bien que veniste!! De nuevo felicidades por que te fue bien en tu entrevista-examen... que risa lo de la enjundia...
Mis papas tambien tienen sus anecdotas pulqueras, no con pulque porq en el norte son mas de otras bebidas, pero tipo q me llama mi papá en sus jarras jajajaja o mi mamá sus aventuras de joven.. pero apoco no se siente lindo que quieran compartirlo contigo? como que cuando estas lejos lo saboreas mas....
Un abrazo Galleta!!