El Maple Pie y yo somos la novedad. Sus amigos son muy felices con la nueva adquisición del grupo porque le da más diversidad. Esta área está conformada por pueblitos pequeños pero con gente de todos lados, sobre todo italianos, libaneses y portugueses. En el grupo de amigos del Maple Pie, quien es más canadiense que la miel de maple, hay un chino, un polaco, una italiana, canadienses, y ahora una mexicana. Mi llegada ha sido como completar un chiste, ya saben, de esos de "había un chino, un polaco, una italiana, un canadiense y una mexicana y la mexicana dijo..."
Me encantan los amigos del Maple Pie porque son muy diferentes a los míos; para empezar todos me llevan por lo menos cinco años (por cierto, el Maple Pie me lleva ocho) y todos tienen vidas loquísimas. Yo, que soy una mega ñoña con un lado oscuro bastante oscuro, encajo bastante bien con ellos y, francamente, me parece enriquecedor e interesante rodearme de gente tan diferente a mí, con visiones de vida distintas y con experiencias de todo tipo.
Todos me han recibido con los brazos abiertos y no creo que sea porque completo el chiste racial del grupo sino porque, según me dicen, nunca habían visto al Maple Pie tan contento.
En este mes he descubierto que la mayoría de los canadienses puede no conocer Ottawa, pero conoce Cancún, y que en general sienten simpatía y hasta aprecio por mi país; sin embargo, como no salen de hoteles y restaurantes "para extranjeros" su conocimiento sobre nuestra gastronomía es bastante reducido y hasta insultante... ya saben, nachos, burritos y cosas por el estilo. Como lo mío lo mío es promover a mi país (jijiji) no tardé mucho en abrir la bocota para decir "eso no es comida mexicana, algún día cocinaré para ustedes", no contaba con la astucia de mis nuevos cuates que le pusieron fecha de inmediato.
La cita fue entonces un sábado en mi casa. El pánico se apoderó de mí unos días antes cuando me di cuenta de que iba a cocinar para un grupo conformado en su mayoría por Chefs... ¿en qué demonios estaba pensando? Claro que me gusta cocinar y no lo hago mal, pero de ahí a cocinar para gente que a eso se dedica... ay no. La solución que se me ocurrió fue preparar sólo cosas que ellos no conocieran en lo absoluto para que no tuvieran parámetro de comparación pero que a la vez fueran súper fáciles de preparar... ¡ay, a veces soy tan listilla!
Así que decidí hacer tacos de guisado de:
- Rajas con crema
- Papas con chorizo
- Tinga de pollo
- Picadillo
Lo segundo que hice fue escribirle a mi hermano para que me diera sus recetas. Mi hermano es Chef también y debo confesar que es INSUFRIBLE cuando de pedirle consejos de cocina se trata; de retrasada mental no me baja y siempre me sale con cosas como "¿sí sabes qué significa saltear nooooo?" (y la verdad, la verdad, no sé) y termina con un "ay hermanita, mejor cómpralo hecho ¿para qué te explico si no te va a salir?", gracias por la fe hermanito, gracias por la fe. Lo bueno es que si tengo la paciencia suficiente sí me da buenos consejos que me sirven muchísimo.
Aún con sus consejos, decidí llamarle a mis dos abuelitas y a mi mamá para que me dieran algunos tips para que todo me quedara como a ellas, porque siempre hay algo que tu mamá o tus abuelitas hacen que cambia el sabor de los platillos para bien, ese "a nadie le sale como a mi mamá" que quién sabe qué es pero siempre tratas de descubrir y tu mamá nunca te dice hasta que de apantallar a alguien más se trata. Salí airosa con varios truquillos que habré de guardar con sigilo hasta que "nombre de mi novela favorita de Carlos Fuentes más mi segundo nombre" , o sea, mi hija, me los pida.
Lo siguiente fue encontrar los ingredientes. No saben lo difícil que es hacer rajas con crema cuando aquí no hay ni chile poblano ni crema como la nuestra; en lugar de desistir, fui a la fabulosísimamente deprimente y perfectamente bien surtida tienda mexicana de Tomatito a encargar los ingredientes. El sábado en la mañana ya tenía absolutamente todo listo y era feliz.
Lo que siguió fue reunirme en mi casa con el Maple Pie y Tempurita para que me ayudaran. La verdad es que soy malísima para cortar y siempre culpo de ello al hecho de que soy zurda y mis cuchillos son para diestro (¿?), así que le pedí al Maple Pie que se encargara de todo ese asunto mientras Tempurita se encargaba del guacamole. Empezamos tarde porque los invitados llegarían después de las 11 pm, horarios de la industria de servicios, qué se le va a hacer.
Me divertí muchísimo cocinando con el Maple Pie y Tempurita, no sólo porque me fascina la técnica de mi ahora Chef personal sino porque aderezamos la labor con mucha música y clamatos con cerveza. He descubierto un nuevo placer que combina varios placeres de mi vida: cocinar mientras canto, bailo y platico con el Maple Pie, nada se le compara.
Descubrí también mi platillo estrella. Creo fielmente que cada persona tiene un platillo que le sale particularmente delicioso, como las albóndigas de pollo de mi abuelita, los romeritos de mi mamá y la lasagna de mi hermano. El mío, según descubrí yo misma y después me corroboraron los demás son las rajas con crema... hasta a mí me sorprendieron de lo buenas que me quedaron, me atrevo a decir que me gustaron más que las que hace mi abuelita... gracias al cielo tengo por lo menos un talento culinario qué presumir además del pastel imposible que de imposible no tiene nada.
Ese fue el día del incidente de "move with me" relatado brevemente en este post. No es por nada, pero la preparación fue casi igual de divertida que la fiesta misma.
Cuando por fin llegaron los invitados, con una botella de tequila por persona, la tertulia dio comienzo. Mi comida fue un éxito, la música ni se diga. Hablamos de todo, bailamos mucho (Tempurita y yo fungimos como maestras de baile), cantamos, bebimos, comimos... nos la pasamos increíble.
Es curioso ver cómo el tequila saca a flote las habilidades musicales y dancísticas de los canadienses, pésimas en la mayoría de los casos, pero sin inhibiciones, lo cual lo hace muy divertido. Lo malo fue que alguien compró una botella de mezcal que nos tomamos como agua así que si bien me gustaría poder contar más cosas, a partir de las 2 am... ya no me acuerdo de casi nada, afortunadamente, por las fotos veo que me divertí muchísimo, eso sí.
Según me cuentan, el borlote terminó por ahí de las 6 am, pero creo que a mí me mandaron a dormir unas dos horas antes, aich, es lo malo de tener quién te cuide; lo bueno de tener quién te cuide es que te despiertas a las 11 am y la casa ya está limpia y el desayuno listo, quesque para agradecer mis finas atenciones de anfitriona... si así va a ser siempre anytime dude!!!
Me encantan los amigos del Maple Pie porque son muy diferentes a los míos; para empezar todos me llevan por lo menos cinco años (por cierto, el Maple Pie me lleva ocho) y todos tienen vidas loquísimas. Yo, que soy una mega ñoña con un lado oscuro bastante oscuro, encajo bastante bien con ellos y, francamente, me parece enriquecedor e interesante rodearme de gente tan diferente a mí, con visiones de vida distintas y con experiencias de todo tipo.
Todos me han recibido con los brazos abiertos y no creo que sea porque completo el chiste racial del grupo sino porque, según me dicen, nunca habían visto al Maple Pie tan contento.
En este mes he descubierto que la mayoría de los canadienses puede no conocer Ottawa, pero conoce Cancún, y que en general sienten simpatía y hasta aprecio por mi país; sin embargo, como no salen de hoteles y restaurantes "para extranjeros" su conocimiento sobre nuestra gastronomía es bastante reducido y hasta insultante... ya saben, nachos, burritos y cosas por el estilo. Como lo mío lo mío es promover a mi país (jijiji) no tardé mucho en abrir la bocota para decir "eso no es comida mexicana, algún día cocinaré para ustedes", no contaba con la astucia de mis nuevos cuates que le pusieron fecha de inmediato.
La cita fue entonces un sábado en mi casa. El pánico se apoderó de mí unos días antes cuando me di cuenta de que iba a cocinar para un grupo conformado en su mayoría por Chefs... ¿en qué demonios estaba pensando? Claro que me gusta cocinar y no lo hago mal, pero de ahí a cocinar para gente que a eso se dedica... ay no. La solución que se me ocurrió fue preparar sólo cosas que ellos no conocieran en lo absoluto para que no tuvieran parámetro de comparación pero que a la vez fueran súper fáciles de preparar... ¡ay, a veces soy tan listilla!
Así que decidí hacer tacos de guisado de:
- Rajas con crema
- Papas con chorizo
- Tinga de pollo
- Picadillo
Lo segundo que hice fue escribirle a mi hermano para que me diera sus recetas. Mi hermano es Chef también y debo confesar que es INSUFRIBLE cuando de pedirle consejos de cocina se trata; de retrasada mental no me baja y siempre me sale con cosas como "¿sí sabes qué significa saltear nooooo?" (y la verdad, la verdad, no sé) y termina con un "ay hermanita, mejor cómpralo hecho ¿para qué te explico si no te va a salir?", gracias por la fe hermanito, gracias por la fe. Lo bueno es que si tengo la paciencia suficiente sí me da buenos consejos que me sirven muchísimo.
Aún con sus consejos, decidí llamarle a mis dos abuelitas y a mi mamá para que me dieran algunos tips para que todo me quedara como a ellas, porque siempre hay algo que tu mamá o tus abuelitas hacen que cambia el sabor de los platillos para bien, ese "a nadie le sale como a mi mamá" que quién sabe qué es pero siempre tratas de descubrir y tu mamá nunca te dice hasta que de apantallar a alguien más se trata. Salí airosa con varios truquillos que habré de guardar con sigilo hasta que "nombre de mi novela favorita de Carlos Fuentes más mi segundo nombre" , o sea, mi hija, me los pida.
Lo siguiente fue encontrar los ingredientes. No saben lo difícil que es hacer rajas con crema cuando aquí no hay ni chile poblano ni crema como la nuestra; en lugar de desistir, fui a la fabulosísimamente deprimente y perfectamente bien surtida tienda mexicana de Tomatito a encargar los ingredientes. El sábado en la mañana ya tenía absolutamente todo listo y era feliz.
Lo que siguió fue reunirme en mi casa con el Maple Pie y Tempurita para que me ayudaran. La verdad es que soy malísima para cortar y siempre culpo de ello al hecho de que soy zurda y mis cuchillos son para diestro (¿?), así que le pedí al Maple Pie que se encargara de todo ese asunto mientras Tempurita se encargaba del guacamole. Empezamos tarde porque los invitados llegarían después de las 11 pm, horarios de la industria de servicios, qué se le va a hacer.
Me divertí muchísimo cocinando con el Maple Pie y Tempurita, no sólo porque me fascina la técnica de mi ahora Chef personal sino porque aderezamos la labor con mucha música y clamatos con cerveza. He descubierto un nuevo placer que combina varios placeres de mi vida: cocinar mientras canto, bailo y platico con el Maple Pie, nada se le compara.
Descubrí también mi platillo estrella. Creo fielmente que cada persona tiene un platillo que le sale particularmente delicioso, como las albóndigas de pollo de mi abuelita, los romeritos de mi mamá y la lasagna de mi hermano. El mío, según descubrí yo misma y después me corroboraron los demás son las rajas con crema... hasta a mí me sorprendieron de lo buenas que me quedaron, me atrevo a decir que me gustaron más que las que hace mi abuelita... gracias al cielo tengo por lo menos un talento culinario qué presumir además del pastel imposible que de imposible no tiene nada.
Ese fue el día del incidente de "move with me" relatado brevemente en este post. No es por nada, pero la preparación fue casi igual de divertida que la fiesta misma.
Cuando por fin llegaron los invitados, con una botella de tequila por persona, la tertulia dio comienzo. Mi comida fue un éxito, la música ni se diga. Hablamos de todo, bailamos mucho (Tempurita y yo fungimos como maestras de baile), cantamos, bebimos, comimos... nos la pasamos increíble.
Es curioso ver cómo el tequila saca a flote las habilidades musicales y dancísticas de los canadienses, pésimas en la mayoría de los casos, pero sin inhibiciones, lo cual lo hace muy divertido. Lo malo fue que alguien compró una botella de mezcal que nos tomamos como agua así que si bien me gustaría poder contar más cosas, a partir de las 2 am... ya no me acuerdo de casi nada, afortunadamente, por las fotos veo que me divertí muchísimo, eso sí.
Según me cuentan, el borlote terminó por ahí de las 6 am, pero creo que a mí me mandaron a dormir unas dos horas antes, aich, es lo malo de tener quién te cuide; lo bueno de tener quién te cuide es que te despiertas a las 11 am y la casa ya está limpia y el desayuno listo, quesque para agradecer mis finas atenciones de anfitriona... si así va a ser siempre anytime dude!!!

1 opinaron que:
ay! pues eso de los amigos "raros" es asi como mi especialidá ninguno de mis amigos se parece entre ellos en lo absoluto... hippies, juniors, socialistas, artistas... pero es bonito, yo los disfruto mucho a todos... y lo de las comidas... yo voto por la fabada de mi mamá, la paella de mi papá y las albondigas de Aurora (receta que le robó a mi mamá pero que perfeccionó) y yo hago muy buena la sopa de municiones... lo juro!!! hacer una sopa de pasta casera tiene su chiste y yo tengo un PhD en eso :P
Aura... tradicion de nombres abuela, mamá, hija...??? a mi me gustaba mucho Loreto... pero luego conocí el nombre de Estíbaliz... ahora solo tengo que concoer a un vasco para que le haga juego el apellido...
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